Carolina Guerrero, directora del Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica: “Cuando educamos mejor, construimos un Chile mejor”

Habilidad / Actitud asociada
Entrevistado/a
Carolina Guerrero, directora del Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica

Ingeniera agrónoma y directora del Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica, es una de las ganadoras de la categoría "Articulación con el Medio" del Premio LED, que reconoce a líderes educativos que transforman la realidad de niños, niñas y jóvenes desde sus territorios. Fue destacada por vincular al liceo, coadministrado por el SLEP del Tamarugal, Fundación Collahuasi y SNA Educa, con sectores productivos e instituciones de educación superior, ampliando las oportunidades de formación de sus estudiantes. Desde 2013 ha recorrido distintos cargos en el ámbito educacional, convencida de que educar es una forma de retribuir y transformar vidas.

Carolina Guerrero, directora del Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica
directora del Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica

Es ingeniera agrónoma y se desempeña en el ámbito educacional desde 2013. “Comencé como profesora del área agrícola, luego fui encargada de prácticas, jefa administrativa, subdirectora y, finalmente, directora. La educación me cautivó porque descubrí que educar es una forma de retribuir y transformar vidas: abrir oportunidades, ayudar a otros a descubrir sus capacidades y acompañarlos a construir un futuro que quizás no imaginaban”, señala.

Este año fue una de las ganadoras de la categoría Articulación con el medio del Premio LED, que reconoce a líderes educativos que han logrado resultados y una gestión de excelencia para cambiar la realidad de niños, niñas y jóvenes desde las particularidades de sus comunidades y territorios. Fue destacada por su trabajo en el Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica, un liceo polivalente que imparte las modalidades Humanista Científico y Técnico Profesional en las áreas de Técnico Agropecuario y Técnico en Mecánica Industrial, y que cuenta con un modelo de coadministración entre el SLEP del Tamarugal, Fundación Collahuasi y SNA Educa.

Desde ahí, se ha comprometido con la vinculación del establecimiento con sectores productivos, instituciones de educación superior y otras entidades, ampliando así las oportunidades de formación para sus estudiantes. En el camino recorrido ha aprendido que liderar es servir, escuchar, confiar y movilizar a otros con propósito. Hoy, mira su trayectoria con profunda gratitud: "sigo siendo agrónoma, pero la educación me enseñó que también podemos cultivar personas, sueños y oportunidades", sostiene. 

•    ¿Qué significa para ti aprender?
Para mí, aprender es sinónimo de descubrir. Es alimentar mi curiosidad, ampliar mis horizontes y darme permiso para soñar. Cada aprendizaje me entrega nuevas herramientas, conocimientos y experiencias que me permiten comprender mejor el mundo, enfrentar los desafíos de la vida y responder a mis propias necesidades.

•    ¿Recuerdas alguna experiencia de aprendizaje que te haya marcado? 
Siempre he recordado, con cierta curiosidad, que durante mi juventud las experiencias de aprendizaje que más permanecieron en mi memoria fueron aquellas vividas con profesores exigentes, que me desafiaban a ir más allá de lo que creía posible.

Recuerdo especialmente a un profesor de Historia de mi enseñanza media, Rogelio, quien logró cautivarme con la Geografía a través del juego, los desafíos y su manera de enseñar. Él despertó en mí una curiosidad que trascendió el aula y me permitió desarrollar un profundo conocimiento y sentido de pertenencia por mi país. Con el tiempo he comprendido que aquellos profesores que nos desafían, que despiertan nuestra curiosidad y que nos hacen creer que podemos aprender más, son muchas veces los que dejan las huellas más profundas.

•    ¿Qué ámbito educativo te parece más relevante potenciar en las y los estudiantes para que enfrenten el futuro? 
Considero que debemos formar estudiantes con hambre de descubrir, curiosidad y deseo de aprender. La formación valórica es fundamental para formar buenas personas, así como desarrollar autonomía y proactividad. Las competencias se adquieren, pero para mí, lo más relevante es desarrollar habilidades para la vida que les permitan enfrentar desafíos, tomar decisiones y desenvolverse con confianza y propósito.

•    Si tuvieras que mezclar ingredientes para diseñar un aula que active el aprendizaje y despierte la curiosidad de los estudiantes, ¿cuáles serían? 
En los docentes: pasión, responsabilidad y el desafío permanente de conocer a sus estudiantes para diseñar estrategias que respondan a su diversidad. En los estudiantes: el deseo de construir su futuro y la convicción de ser mejores que ayer. En las familias: acompañar los aprendizajes, inculcando hábitos y generando conversaciones profundas que les permitan proyectar el futuro de sus hijos.

•    ¿Qué mensaje le darías a quienes están trabajando por mejorar la educación? (profesores, educadoras/es de párvulo, directivos, sostenedores, etc.).  
Les diría que no perdamos nunca la convicción de que educar puede transformar vidas. Que, incluso en medio de las dificultades, sigamos creyendo en nuestros estudiantes, desafiándolos a descubrir sus capacidades y acompañándolos a construir un futuro que quizás todavía no imaginan. Me gustaría también recordarles que mejorar la educación es un camino colectivo. Requiere pasión, humildad para aprender, valentía para cambiar y, sobre todo, poner siempre a nuestros estudiantes en el centro.

•    ¿Y a las y los estudiantes? 
Les diría que nunca dejen de tener curiosidad, de hacerse preguntas y de soñar. Que no permitan que su origen, sus circunstancias o los errores del camino definan hasta dónde pueden llegar.
Atrévanse a desafiarse, a aprender de cada experiencia y a ser mejores que ayer. Confíen en sus capacidades, busquen aquello que los apasiona y recuerden que su futuro no está escrito: también ustedes tienen el poder de construirlo.

•    ¿Qué sueñas para la educación en Chile?  
Sueño con una educación que despierte en cada estudiante el deseo de aprender y desarrollar sus capacidades para transformar su propia vida y aportar a un mejor país.
Como directora, sueño con jóvenes capaces de analizar, reflexionar y tomar decisiones, porque la educación no solo entrega conocimientos: forma ciudadanos y construye sociedad. Y creo que esta tarea es compartida. No depende solo de las escuelas; las familias tienen un rol fundamental en formar hábitos, valores, expectativas y sueños. Cuando educamos mejor, construimos un Chile mejor.